Jorge Hernández Fernández: El Barcelona resucita para quitarle al Real Madrid su quinta Copa del Rey seguida
El FC Barcelona Lassa conquintó en Las Palmas de Gran Canaria un título por el que casi nadie apostaba hace diez días, cuando el club anunció la contratación de Svetislav Pesic para sustituir al despedido Sito Alonso. El técnico serbio es el gran culpable del cambio del equipo, cuya metamorfosis terminó este domingo con la victoria ante el Real Madrid por 90-92 en la final de la Copa del Rey.
Pudo haber sido una victoria contundente, pero el Madrid se agarró a la épica y a punto estuvo de lograr una remontada histórica. Tuvo balón para ello, pero falló. Se quedó sin su quinta Copa seguida, la sexta de la era Pablo Laso. En las siete temporadas del vitoriano en el banquillo madridista, el Madrid solo ha perdido dos partidos en el torneo copero. Uno fue en los cuartos de final de la edición de 2013, el otro este domingo. Ambos ante el Barça, que conquista el trofeo cinco años después de forma inesperada.
La felicidad del nuevo Barça de PesicIgual que no podía considerarse una sorpresa que el Barça se metiera en la final tras ganar a Baskonia y Gran Canaria, no puede calificarse como tal su victoria en la final. Plantillas como la azulgrana se construyen para situaciones así, y por mucho que su rendimiento durante la temporada hubiera sido malo (incluso bastante malo), esos jugadores son capaces de ganar a cualquier rival que se les cruce en su camino.
En apenas una semana, Pesic ha convertido a su Barça en un equipo diferente. Tras el partido le preguntaron a Thomas Heurtel, elegido 'MVP' del torneo, qué le ha dado el serbio estos días para que haya mejorado su rendimiento de la manera en que lo ha hecho. "Felicidad", respondió. Los jugadores del Barça se ha libderado de cualquier tipo de presión que pudiera pesarles, y el resultado lo sufrió el Real Madrid en la final. Durante buena parte del encuentro, el Barça fue superior: llegó a dominar por 18 puntos en el tercer cuarto. Solo la fe del Madrid evitó que el partido se decidiera antes.
Las dos partes del partido fueron muy distintas. La primera fue más igualada. Cada canasta costaba un mundo y las diferencias fueron escasas para los dos equipos, que lucieron su defensa más que sus ataques, como habían hecho el resto de la Copa. El peso de la anotación del Madrid lo llevaba Luka Doncic, pero gracias a los tiros libres: el esloveno acabó con 14 puntos, pero solo una canasta en juego. En el Barça, Ante Tomic castigaba en la zona y Pau Ribas ocupaba el hueco de un Heurtel menos protagonista que en cuartos y semifinales.
El Barça se escapa en el tercer cuartoTodo cambió en el tercer cuarto con un acelerón del Barça al que no encontró respuesta el Real Madrid. El equipo azulgrana se escapó en el marcador y llegó a tener esos 18 puntos de ventaja. Ribas dirigía, Rakim Sanders lideraba la defensa y Moerman se pegaba bajos los aros para ganar la batalla por el rebote. Ahí estuvo una de las claves de la final: el Barça cogió 39 rebotes, 16 más que el Madrid (23).
Eso sucedió, en parte, porque Laso renunció a jugar con dos pívots durante toda la segunda parte. Thompkins, Randolph y Tavares se turnaron en el 'cinco' rodeados de pequeños, pero la fórmula no funcionó de manera inmediata. El Madrid todavía un gran déficit: su bajo acierto en el triple. No fue hasta el último cuarto cuando empezaron a entrar (siete triples en los últimos 10 minutos), lo que permitió que la diferencia en el marcador empezara a caer.
Poco a poco, el Madrid se fue acercando. La ventaja azulgrana rondaba los 10 puntos, pero cuando parecía que el Madrid podía reducirla, el Barça no fallaba. Hanga, con dos triples, mantuvo a su equipo con una cómoda diferencia a su favor, pero el Madrid no rindió. Gracias a los triples de Carroll y a la defensa de Rudy y Campazzo (para entonces Doncic ya estaba en el banquillo), el colchón culé se fue estrechando.
El Madrid casi remonta 18 puntosCon 78-85, Heurtel perdió un balón fundamental que dio alas al Madrid. Quedaba poco más de minuto y donde antes había un partido decidido ahora había un fnial apretado. Sanders se la jugó en una penetración y metió un 'canastón' que dio aire al Barça a 55 segundos del final (82-89). Justo antes el Madrid había perdido el balón tras tardar Rudy más de cinco segundo en sacar de banda.
A la canasta de Sanders respondió Carroll. El siguiente en demostrar que no le temblaban las piernas fue Claver, que falló sus dos tiros libres. Sanders capturó el rebote ofensivo, segunda jugada suya candidata a ser decisiva en menos de un minutos, pero Ribas perdió el balón y Thompkins anotó un triple a 26 segundos del final. Llegar hasta ahí ya había sido una hazaña, pero el Madrid quería más.
Ribas recibió la falta y anotó los dos tiros libres (87-92), a lo que el Madrid respondió con otro triple de Thompkins a 12 segundos del final. La siguiente jugada del Barça estaba dibujada de nuevo para Ribas, que había metido siete de los ocho tiros libres que había intentado. Pero la buena defensa madridista provocó que recibiera Oriola. Y el ala-pívot falló los dos. Quedaban 10 segundos y el Madrid iba a tener opción de forzar la prórroga o ganar. Doncic, de regreso a pista en el último minuto, subió el balón y Causeur lanzó un triple en la esquina que escupió el aro. Taylor atacó el rebote, pero no pudo anotar ante la oposición de Claver, que le hizo una falta que los árbitros no pitaron. El último rechazo le cayó a Rudy, que tampoco pudo empatar el partido.
Hace unos días, las críticas arreciaban al Barcelona. El objetivo no solo era la plantilla o el cuerpo técnico, también el club. Era el proyecto, el rumbo de la sección, lo que estaba en duda. Pero fue llegar Pesic, una leyenda azulgrana por el triplete logrado en 2003, y los problemas han desaparecido. El Barça ha resucitado y ahora nadie se atreve a decir que no es un serio candidato a ganar la Liga Endesa. Para la Euroliga ya es demasiado tarde.
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